Hoy es la gala de clausura, la fiesta final de festival.
En realidad ya ha sido, pero como soy tan puntual escribiendo este diario....
Me gustaría poder explicar todo lo que pasó durante la fiesta, pero aparte de no recordarlo muy bien sería demasiado largo y coñazo.
Lo que sí que haré es enseñar el video que pusieron al iniciar la clausura del equipo del Festival. Evidentemente, voluntarios del Auditorio, pocos. Pero eso el año que viene se va a acabar. Comienzan las Sitgesmovies!!
La famosa película serbia, tan polémica, pero con la banda sonora de Michael Jackson.
Iba a poner el trailer, pero me lo he repensado. Así que quien quiera escuchar la famosa canción que más de la mitad de voluntarios cantaba tendrá que apañárselas.
La verdad es que mucha A Serbian/Turbian Film pero luego Iván Redondo y yo vimos los 10 primeros minutos de la película y los 10 últimos. Estuvimos bebiendo gin tonic en la sala VIP y medio tajas hablando de la vida.
Así que no, no la he visto.
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Ser voluntario es trabajar gratis. Ser voluntario del Festival de Cine de Sitges es trabajar a cambio de un ticket bocapà (bocadillo y bebida incluida, a no ser que te hagas colega del madelman y podais hacer "trapis") y muchas películas gratis.
Lo de las películas está bien, no mucha gente lo entiende. Pero aún así, este vídeo nos demuestra como muchos de nosotros acabamos el festival:
Han pasado un película de Rex, el perro policía. No, es broma. Hemos sido mi compañera Laia y yo, que mientras veíamos We Are The Night no dejábamos de hacer bromas, y una era esta.
Habían muchas más sobre el argumento de la película, como por ejemplo durante el final de la película cuando la vampira rubia líder de todas salta en dirección al cielo y comienza a quemarse con el sol. Eso era digno de gritar: ¿Es un pájaro? ¿E
s un avión? No, es una lesbiana en llamas!
Aparte de esto no ha pasado gran cosa. Quizá lo más curioso hayan sido las pruebas que Ciscu, Regidor del Auditorio, hacía con el nombre de nuestra presentadora del Festival, Fina Brunet.
En distintas tonalidades, con diferente cadencia, susurrando, gritando.
Y los agradecimientos de Laia Dolera hacia los voluntarios por guardarle donuts.
Como no hay mucho más que contar adjuntaré alguna foto curiosa:
Echadle un buen vistazo a la carpeta que Jordi traía diciendo que era de la ESO.
El público de Sitges es un público de costumbres, como los humanos, que son animales de costumbres. Con esto parece que quiera decir que el público de Sitges no acaba de ser humano...pues más o menos.
Normalmente bloqueamos las filas 8 a 12, y estando bloqueadas el público muere por sentarse allí. Tanto que te pasan por encima o se esperan agachaditos en el pasillo mientras tú les repites por undécima vez que tienen que sentarse. Hoy había dos filas libres, 13 y 14, y había como una tensión, miedo o vergüenza generalizada sobre esas filas. No sabían si sentarse, preguntaban educadamente si podían hacerlo, se iban directamente a los laterales.
Lo dicho, de costumbres.
Hoy no hemos hecho nada.
Hemos visto La Posesión de Emma Evans, que por cierto, es una película de sábado por la tarde de Antena 3. El director ha hecho la bromita al presentarla diciendo que era una comedia romántica con toques Disney, pero ojo, que un melodrama de la hostia si que era.
Evidentemente, cuando digo hemos visto, solo hablo por mí. Y mi alter ego.
Unas cuantas cervezas, jiji jaja y ya está.
Eso sí, hemos tenido el placer de hablar con la mujer de Joe Dante, que nos ha explicado que ha trabajado en una serie llamada Splatter y nos la ha recomendado muy educadamente.
¿Alguien se acuerda de que ayer fue el día del Pilar? Yo no.
Yo solo recuerdo varias cosas extrañas que pasaron en el corto día de ayer en el Festival (corto almenos para mí).
Solo había una película a votación, lo que fue la gloria. Imagino que muchos ya sabeis que soy la encargada de la votaciones.
Tuvimos que repartir donuts que no eran donuts sino dots y los señores Alberto y Jordi no dejaban de hacer extraños movimientos erótico festivos con la merienda del público de Takeshi Kitano. Evidentemente robamos muchos donuts. Perdón dots.
También se repartieron gafas 3D y una señora me pidió ¡más más! gafas. A lo que yo le pregunté: ¿Pero cuantos ojos tienes? Ya sabeis como sigue...
Durante la sesión 3D, en la que se proyectaba Amphibious, mantuvimos una bonita conversación voluntaril sobre Facebook, Twitter, Tuenti, Myspace, Messenger y esas cosas.
Una de las mejores cosas de ir a Sitges es el trayecto en tren, almenos desde donde voy yo, Castelldefels. Son quince minutos de mar, playas y vegetación que abrirán las ganas de playa de los más veraniegos. Pero no es el caso.
Hoy venían el señor James Wan, director de Saw, y el señor Richard Kelly, director de Donnie Darko. Y también se proyectaban la última película del primero, el nuevo film de Brad Anderson y una curiosa producción española llamada 14 Days With Victor. Por lo visto no gustó demasiado y según fui informada salieron aproximadamente 150 personas de la sala.
Ahora viene lo gracioso, ¿si no había tanta gente para esa sesión y habían salido otros tantos como podía haber semejante cantidad de votos en la urna? El equipo de la película había pasado una buena media hora larga en la sala donde se encuentra la urna.
Podría ser un claro tongo.
Pero para desarmar mi teoría está la evidencia de que las papeletas de votaciones nos las quedamos nosotros, y por tanto el público de la sala no tienen acceso a ellas.
De todos modos hay algo sospechoso.
Y a otro tema! Cuando estás bloqueando filas y la gente intenta pasarte por encima recibes unas contestaciones de lo más insólitas. Véase el caso de hoy de un chico que hablando con su pareja le decía que podían sentarse en la zona reservada. A lo que mantuvimos esta corta pero intensa conversación:
Está reservado.
¿Si?
Si.
También te encuentras con gente que va a buscarse otro sitio justo cuando recuerdas que la fila 10 está libre y le insistes, tú y tus compañeros, para que se siente ahí porque está libre.
Al final la señora en cuestión nos dijo: Vale, que si! Está libre!
Ser voluntario mola. No te pagan y la gente lo ve extraño, como una amiga de una amiga, que me puso cara de asco al explicárselo y luego dijo: Pues al igual voy yo a eso si no me pagan.
Ya se ve en su forma de hablar que muy lista esta chica no es.
Yo siempre digo que me pagan con películas, porque evidentemente puedes ver prácticamente todas las pelis que quieras y gratis. Todo lo bueno tiene algo escondido en la recámara, y en este caso es nuestro trabajo...pero madre mía, bloquear filas reservadas, abrir y cerrar puertas, repartir publicidad y otras cosas varias o limpiar la sala no me parece una big deal. Digamos que ya que nos dejan ver las pelis, pues que menos que cumplir con nuestras tareas, como bien dijo Núria. El problema son los voluntarios de otras salas y horarios. Vienen y no hacen nada por mucho que se les necesite con la excusa (y te lo dicen bien claro y a la cara) de que ellos son de otro horario u otra sala. Entiendo que puedan no saber como funcionamos arriba en el Auditorio, pero pregunta si necesitamos ayuda al menos no? Y ya te explicaremos.
El gran ejemplo ha sido esta tarde, cuando al estar bloqueando filas me he girado y he visto a un voluntario, que no se quien es, sentado en una butaca cuando todavía no se habían abierto puertas y comiéndose su bocata con su coca cola. Festival de Cine Fantástico y no solo de cine.
Dentro de la sala te encuentras cosas como estas, o como las de los espectadores de la Butaca VIP, que digo yo que enseñar la acreditaci
ón no estaría mal, porque yo no se quien carajo eres y si no veo tu acreditación no te voy a dejar pasar a tu butaca.
Pero fuera de la sala, en el hall, también pasan cosas extrañas como por ejemplo:
Ese era Marcus con las gafas 3D que repartimos.
También hay que decir que nos encontramos cosas dentro de la sala y tenemos montado un chiringuito de objetos perdidos.
Esta bien ordenadito eh!!
Nos encontramos cosas como cámaras de fotos por ejemplo, como es el caso de una encontrada por unos voluntarios que luego se hicieron una foto. La dueña
de la cámara volvió a recogerla y al ir a demostrarle al de seguridad que la cámara era suya enseñándole las fotos se encontró con lo voluntarios. No hizo nada, simplemente cambió de foto y se fue. No sabemos si asustada o porque tenía prisa.
Pero a veces te encuentras cosas de lo más siniestras....
El día acabó con la llave de la urna de votaciones rota, Marina estresada y aburrida al final de la noche y llevada a casa por los chicos de seguridad Ramón, David, Peter y Espe.